Protein. The Key to Strength and Brain Health as You Age

Proteína: La clave para la fuerza y la salud cerebral

Necesidades de proteína y nutrición en un envejecimiento saludable

A medida que envejecemos, la nutrición deja de centrarse en prolongar la vida y pasa a enfocarse en mejorar la calidad de vida, conocida como “salud funcional” o “healthspan”. La proteína, a menudo asociada a atletas jóvenes, es esencial para casi todos los sistemas del cuerpo que envejece.

La evidencia reciente indica que la Ingesta Diaria Recomendada (IDR) tradicional de 0.8 g por kg de peso corporal es insuficiente para la población adulta mayor. Las personas mayores deberían aspirar a consumir entre 1.0 y 1.2 g por kg al día, o incluso más durante la recuperación de una enfermedad, para mantener la salud y la independencia.

Protein. The Key to Strength and Brain Health as You Age
Photo by: Karola G via Pexels

Proteína para la resistencia anabólica, la preservación muscular y la salud ósea en el envejecimiento

La principal razón por la que los adultos mayores necesitan más proteína es la resistencia anabólica. En personas jóvenes, una pequeña cantidad de proteína es suficiente para activar la construcción y la reparación musculares. Sin embargo, con el paso de los años, el “interruptor” del cuerpo para construir músculo se vuelve más difícil de activar.

Los adultos mayores requieren concentraciones más altas de aminoácidos para lograr la misma respuesta de construcción muscular que las personas jóvenes. Es necesario alcanzar el llamado “umbral de leucina”, ya que la leucina es el aminoácido que activa la síntesis de proteínas musculares.

Mantener la masa muscular es fundamental para prevenir la sarcopenia, la pérdida progresiva de masa y fuerza musculares, la cual incrementa el riesgo de caídas y fracturas.

  • La proteína es más efectiva cuando se combina con el ejercicio. Consumir proteína de alta calidad, como carnes magras o suero de leche (whey), dentro de las 24 a 48 horas posteriores al ejercicio mejora significativamente el crecimiento muscular.
  • Huesos más fuertes: Contrario a los mitos antiguos que afirman que la proteína elimina el calcio de los huesos, en realidad es vital para la salud ósea. El hueso es un tejido vivo compuesto por una matriz de colágeno rica en proteínas. Una mayor ingesta de proteína estimula hormonas que promueven la formación ósea y mejoran la absorción de calcio.
Protein. The Key to Strength and Brain Health as You Age
Photo by Vanmalidate via Pexels

Ingesta de proteína y salud cognitiva en adultos mayores

La proteína desempeña un papel clave en la salud cognitiva. El cerebro utiliza los aminoácidos provenientes de la proteína para producir neurotransmisores como la serotonina y la dopamina.

  • Las investigaciones muestran que los adultos mayores con una disminución significativa en el consumo de proteínas de origen animal tienen un 48 % mayor riesgo de deterioro cognitivo.
  • Función de la memoria: Una ingesta adecuada de proteínas incluso puede ayudar a reducir la acumulación de “placas” en el cerebro, asociadas con la enfermedad de Alzheimer.

Distribución de la proteína y horarios de las comidas en adultos mayores

Muchas dietas occidentales concentran la ingesta de proteína en la cena, con muy poco consumo en el desayuno. En los adultos mayores, este patrón resulta ineficiente. Cada comida debería contener entre 25 y 30 gramos de proteína para estimular de manera efectiva la construcción muscular.

Un desayuno bajo en proteína, como pan tostado o cereal, mantiene al cuerpo en un estado catabólico durante gran parte de la mañana. Los expertos recomiendan que al menos una comida al día, preferiblemente el desayuno o el almuerzo, aporte alrededor de 30 gramos de proteína, en lugar de distribuir pequeñas cantidades a lo largo del día.

Protein. The Key to Strength and Brain Health as You Age
Photo by: Roman-Odintsov via Pexels

Para concluir

Las proteínas de origen animal, como la carne, los huevos y los productos lácteos, son eficaces para mantener la densidad ósea y la masa muscular. Sin embargo, cuando no se consumen de forma equilibrada, pueden contribuir al aumento de la inflamación. Por ello, los investigadores recomiendan un enfoque de alimentación balanceada.

  • Fibra y alimentos de origen vegetal: Incluir proteínas vegetales (como legumbres, frutos secos y semillas) y alimentos ricos en fibra puede ayudar a reducir la inflamación sistémica.
  • Control del peso: Para las personas que buscan perder peso, mantener una ingesta de proteínas elevada, de aproximadamente 1.2 g/kg/día, es fundamental. Esto ayuda a asegurar que la pérdida de peso provenga principalmente de la grasa corporal y no de la masa muscular u ósea, esenciales para la salud.

Esta información se proporciona únicamente con fines educativos y no pretende sustituir el asesoramiento médico ni el nutricional. Las necesidades dietéticas individuales pueden variar según las condiciones de salud, los medicamentos y las circunstancias personales. Consulte siempre con un profesional de la salud calificado o un dietista registrado antes de realizar cambios en su dieta o plan de nutrición.

Share the Post:

Related Posts

Be our guest.

We're located in the heart of The Bronx. See our program in action, meet our team, and experience the supportive community we’re building—no obligation, just an opportunity to find the right fit.